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  • Eta Acuáridas, una lluvia de meteoros con los restos del Halley

    Eta Acuáridas, una lluvia de meteoros con los restos del Halley

    La décima estrella más brillante de la constelación de Acuario se ubica a 183 años luz del Sol: su nombre es Eta Aquarii y tiene un radio de 2.77 veces el de nuestra principal estrella. Si la buscamos por la noche, desde su zona en el cielo veremos venir, entre finales y de abril y principios de mayo de cada año, la lluvia de meteoros que lleva su nombre: Eta Acuáridas.

    Como ya hemos hablado en el artículo «¿Qué son las lluvias de meteoros?», los cometas que pasan por el Sistema Solar dejan a su paso una estela de escombros. En determinados momentos del año, la Tierra cruza ese camino y los restos que habían quedado «suspendidos» impactan a alta velocidad contra la atmósfera terrestre incinerándose y presentando un interesante espectáculo para quienes sean pacientes y estén mirando por la noche.

    Representación, fuera de escala, de cómo se dan las lluvias de meteoros.

    En el caso de la lluvia de Eta Acuáridas, sus escombros pertenecen al cometa Halley, que pasó por última vez por la tierra en 1986 y se espera su retorno para 2061. La tasa horaria zenital (ZHR, «zenithal hourly rate» en inglés) para esta lluvia es de 50 meteoros.

    Año tras año, comienza alrededor del 19 o 20 de abril y finaliza en la última semana de mayo. En 2023 su pico se dará -como lo anunciamos en el calendario astronómico de Vuelta por el Universo entre las madrugadas del 6 y el 7 de mayo, cuando su observación será ideal. No será necesario usar ningún instrumento, pero sí es altamente recomendable alejarse de centros urbanos con contaminación lumínica abundante.

    Cómo encontrar la lluvia en la noche

    Para ubicar la zona hacia donde deben mirar, bastará con buscar la constelación de Acuario asomando por encima del horizonte al este de nuestro cielo. En latitudes como las de Montevideo (Uruguay), Buenos Aires (Argentina) o Santiago (Chile), la constelación será visible a partir de las dos o tres de la mañana; mientras que en latitudes norteñas, como por ejemplo en Ciudad de México, recién será visible pasadas las seis de la mañana.

    En octubre tendremos una nueva lluvia de meteoros causada por escombros del cometa Halley, en esa ocasión serán las Oriónidas, con un ZHR de menos de la mitad que las Eta Acuáridas.

    Posición del Halley en el Sistema Solar a escala, a febrero de 2021. (vía NASA Jet Propulsion Laboratory)
  • Oriónidas: restos del Halley en el cielo nocturno

    Oriónidas: restos del Halley en el cielo nocturno

    Cuando un cometa se acerca a la estrella que orbita, el incremento de temperatura hace que desprenda partículas de hielo y rocas de su cuerpo y las vaya dejando atrás en su camino, como una estela.

    Sucede con una incontable cantidad de cometas en el espacio, pero en este caso vamos a hablar del Halley, probablemente el más conocido por la humanidad contemporánea. Hay registros de sus pasajes por nuestros cielos nocturnos desde el año 240 antes de Cristo, y su último pasaje fue en 1986.

    Posición del Halley en el Sistema Solar a escala, a febrero de 2021. (vía NASA Jet Propulsion Laboratory)

    Halley está alcanzando su afelio -el punto más lejano al Sol en su órbita- a punto de emprender el camino de vuelta hacia el Sistema interior. Volverá a acercarse a nuestro planeta en 2061.

    Si bien hay registros del cometa desde hace desde hace más de dos milenios, hace menos de dos siglos se asocia un fenómeno directamente a él: la lluvia de meteoros de Oriónidas. En el artículo «¿Qué son las lluvias de meteoros?» explicamos que este espectáculo nocturno se da cuando la Tierra atraviesa la estela de escombros desprendida de un cometa, y estas partículas se incineran en la atmósfera dando lugar a las comúnmente llamadas «estrellas fugaces», o bien dicho: «meteoros».

    Representación fuera de escala

    Quienes hayan estado atentos al calendario astronómico de Vuelta por el Universo, sabrán que prácticamente con el inicio de octubre se dio también el inicio de las Oriónidas. La cantidad de meteoros visibles aumentará a medida que nos acerquemos al pico el próximo viernes 21 de octubre, que según el Anuario del Observatorio de Montevideo alcanzará los veintitrés meteoros por hora.

    La constelación de Orión asoma en la noche por el este del horizonte. A la medianoche en el hemisferio sur ya tendrá una altura suficiente para observar la lluvia, más cerca del Ecuador y en el hemisferio norte se comenzará a ver la constelación poco rato después de la medianoche. Recuerden estar en una zona lo más libre de contaminación lumínica posible, eso incluye luminaria pública de la calle. Un gran plus, de casualidad: la Luna estará en fase nueva, y la ausencia del gran satélite terrestre favorecerá a la oscuridad del cielo para poder observar la lluvia.

    De cabeza, así vemos a Orión desde el hemisferio sur cuando asoma por encima del horizonte.

    En mayo de 2022 se dará el punto máximo de la lluvia de Eta Acuáridas, donde nuevamente la Tierra atravesará la estela de escombros dejada por el Halley hace 35 años.

    Para saber más sobre cometas en el Sistema Solar, les recomendamos este episodio de nuestro podcast en el que hablamos con Raúl Salvo (Observatorio Astronómico de Montevideo) y Daniel Fernández (Observatorio Astronómico Los Molinos) acerca de estos cuerpos.

  • ¿Dónde se ubica en este momento el cometa Halley en el Sistema Solar?

    ¿Dónde se ubica en este momento el cometa Halley en el Sistema Solar?

    Desde poco más de dos décadas antes del año cero, la humanidad ha registrado las pasadas del cometa Halley por nuestro cielo nocturno. En 1986, la última registrada, el evento tomó una alta notoriedad pública y disparó las ventas de telescopios y binoculares.

    La Tierra y el cometa se volverán a encontrar el 28 de julio de 2061, cuando Halley esté en su perihelio, a aproximadamente media unidad astronómica de distancia.

    ¿Querés saber qué son los cometas y qué rol cumplen en el Sistema Solar? Este episodio junto al profesor Raúl Salvo viene ideal.

  • ¿Qué son las lluvias de meteoros?

    ¿Qué son las lluvias de meteoros?

    La órbita de un cometa no tiene una forma circular, por lo tanto hay momentos en los que el cuerpo se acerca más a su estrella y otros donde se aleja bastante. Al aproximarse, parte del hielo que lo cubre comienza a desprenderse por las temperaturas elevadas, y se liberan particulas de polvo y roca de distintos tamaños, llamados meteoroides, que van quedando en el camino.

    Cuando La Tierra atraviesa la órbita del cometa se produce lo que llamamos “lluvia de meteoros”, ya que estos «escombros» impactan contra nuestra atmósfera a alta velocidad incinerándose y permitiendo así su avistamiento en el cielo nocturno. En el caso de las «Líridas», lluvia que se produce en la segunda quincena de abril, los meteoros contra los que nuestro planeta impacta son del cometa Thatcher C1861 G1. En la lluvia «Eta Acuáridas», que se da a principios de mayo, La Tierra «choca» contra los restos del Halley, al igual que en las «Oriónidas» de finales de octubre.

    Órbita del Cometa Thatcher comparada con la de La Tierra, Júpiter, Saturno y Neptuno.
    Órbitas de La Tierra y el cometa Thatcher C1861 G1 puestas en perspectiva. (vía NASA Jet Propulsion Laboratory)

    Para definir la cantidad de meteoros que se pueden observar se utiliza el parámetro ZHR (zenithal hourly rate, tasa horaria cenital), donde el número dado equivale a la suma de meteoros observables a simple vista durante una hora en el pico de actividad. Por ejemplo, las «Gemínidas» tiene un ZHR de 150, mientras que las «Perseidas» de setiembre tienen un ZHR de apenas 5.

    Los nombres dados a las lluvias están asociados a la constelación donde los vemos en el cielo desde nuestro punto de observadores. Las «Táuridas del Sur» en la constelación de Tauro, las «Oriónidas» en la de Orión, «Ariétidas» en Aries y «Alpha Capricórnias» en Capricornio, por ejemplo.

    Si bien popularmente se suele referir a este fenómeno como “lluvia de estrellas”, esto es incorrecto ya que no son estrellas sino meteoros. Un meteoro es el destello que se produce cuando un meteoroide ingresa en la atmósfera terrestre y se incinera debido a la fricción. Si esta roca o resto metálico llega a la superficie terrestre, se lo conoce como meteorito.

    Infografía elaborada en base a datos del Calendario Astronómico 2020-21 de la Observatorio Astronómico de Montevideo y el Consejo de Educación Secundaria del Uruguay.

    Lluvias de meteoros en abril

    Abril es el mes de las Líridas, desde el 15 de abril podemos apreciar esta lluvia que traerá aproximadamente veinte destellos por hora. Entre el 22 y el 23 se dará el pico de actividad.

    Para observar este evento tendremos que observar hacia la constelación de la Lyra, para lo que podremos usar de referencia a la estrella Vega, sobre el norte de nuestro cielo y a partir de las dos de la mañana. Cercano a las cuatro el radiante estará en su punto más alto sobre el horizonte, por lo tanto es el momento ideal.

    Referencia para encontrar las lluvias de meteoros en el cielo de Montevideo durante abril. (vía Stellarium)
  • Maria Winkelmann, la primera mujer en descubrir un cometa

    Maria Winkelmann, la primera mujer en descubrir un cometa

    El pasado 25 de febrero de 2021, se cumplieron 441 años del nacimiento de María Winkelmann, una astrónoma nacida en Leipzig, Alemania. María era un apasionada de la astronomía y fue la primera en descubrir un cometa: el C/1702 H1.

    Al igual que lo que le sucedió a tantas otras mujeres, sus grandes investigaciones científicas, no han tenido ningún tipo de reconocimiento en su tiempo. Por suerte, María contó con el apoyo de su padre, que creía que las mujeres juegan un papel muy importante en la investigación y en la educación. Él creyó plenamente en la capacidades de su hija, por lo que comenzó a formarla en artes y letras. Con el tiempo, comenzó a interesarse en el estudio del firmamento y se volvió aprendiz de Christopher Arnold, un astrónomo autodidacta que trabajaba como granjero.

    Años después, solicitó un puesto como astrónoma asistente en la Academia de Ciencias de Berlín, para el cual estaba muy calificada. Pero no importaba que fuera una astrónoma competente, el peso de ser mujer era mayor y la academia no quería arriesgar su reputación, por lo que le rechazaron la solicitud.

    A través de Christopher, María conoció a uno de las astrónomos más famosos del país: se trataba de Gottfried Kirch, con el cual contrajo matrimonio en 1692. De esta forma, junto a su esposo, ambos se centraron en el estudio astronómico. En 1700 se mudaron a Berlín y a Kirch lo nombraron astrónomo oficial de la Academia de Ciencias. Esto dio la oportunidad a María de poder trabajar allí, aunque no de forma oficial, sino siendo reconocida como ayudante.

    En el año 1702, María se convertiría en la primera mujer en descubrir un cometa, aunque, oficialmente el crédito de descubridor se lo llevó su marido. No fue hasta 8 años después que Gottfried reconoció a su mujer como la verdadera descubridora.

    Cuando su esposo murió en 1710, María vuelve a solicitar un puesto en el observatorio, el cual, nuevamente le fue denegado.

    Finalmente el 29 de diciembre de 1720, María muere sin haber conseguido jamás un reconocimiento oficial sobre ninguno de sus trabajos. Ni por el descubrimiento del cometa ni por su carrera como exitosa astrónoma.