Autor: Redacción VU

  • Satélites, sumideros de carbono y cambio climático

    Satélites, sumideros de carbono y cambio climático

    A medida que las temperaturas globales siguen aumentando, podemos ir viendo cada vez más efectos directos e indirectos de esto en distintos rincones del planeta: desde el derretimiento de los glaciares hasta la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos. Más allá de observar su efecto, para terminar de entender realmente cómo nos afecta el cambio climático -y qué podemos hacer para mitigar su impacto en la vida terrestre-, es esencial contar con herramientas precisas que nos permitan medir estos cambios. Entre ellas, por ejemplo, se encuentran los satélites, que juegan un rol crucial al monitorear la atmósfera, los océanos y cursos de agua, y la superficie terrestre.

    Lectura extra: Treinta años de datos sobre el aumento del nivel del mar – NASA

    Los satélites como los Observatorios Orbitales de Carbono (OCO) de la NASA, están diseñados específicamente para medir concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en la atmósfera, un gas de efecto invernadero clave en el calentamiento global. Gracias a estas mediciones, los científicos pueden mapear las fuentes que emiten CO₂, como la quema de combustibles fósiles, y los sumideros que lo absorben -bosques y océanos-. Los datos recolectados son vitales para entender la dinámica del carbono en el planeta y prever cómo estos sumideros naturales podrían cambiar en el futuro, especialmente ante el aumento de la deforestación y la acidificación de los océanos.

    Medición de CO2 en la atmósfera realizada por OCO-2 (Fuente: ocov2.jpl.nasa.gov)

    El monitoreo constante y preciso que brindan los satélites nos permite tomar decisiones informadas en cuanto a políticas ambientales y gestión de recursos naturales. Sabemos, por ejemplo, que los sumideros de carbono están absorbiendo casi la mitad de las emisiones de CO₂ que generamos, lo que subraya la importancia de conservar estos ecosistemas para mantener el equilibrio atmosférico. Pero también sabemos que la capacidad de estos sumideros puede disminuir si no tomamos medidas ahora para protegerlos.

    Lectura extra: OCO-2 Observatory – NASA

    En un mundo cada vez más afectado por el cambio climático, la capacidad de medir y entender estos impactos no solo es un ejercicio académico, sino una necesidad urgente. Los datos recopilados por los satélites son una herramienta poderosa para predecir futuros escenarios climáticos y tomar acciones concretas que protejan la vida terrestre. Por eso, es fundamental una inversión sostenida en ciencia y tecnología que nos permita conocer y mitigar los efectos del cambio climático antes de que sea demasiado tarde.

  • Los satélites más grandes del Sistema Solar

    Los satélites más grandes del Sistema Solar

    Descargá esta infografía acá

    Alrededor de seis de los ocho planetas del Sistema Solar orbitan 293 satélites naturales, o lunas, según el último dato de la NASA. Los últimos descubrimientos son de 2019, y sumaron dos decenas de satélites a Saturno.

    Mercurio y Venus son los únicos dos que no presentan lunas, la Tierra es el planeta que menos tiene, le sigue Marte con dos (Fobos y Deimos), Neptuno con 16, Urano con 28, Júpiter con 95 y Saturno con la impresionante cifra de 146. Entre los dos gigantes gaseosos acumulan el 82% de los satélites naturales del Sistema Solar.

    Cuando vamos a tamaños, los cuatro satélites galileanos (Ganímedes, Callisto, Ío y Europa), Titán de Saturno, la Luna terrestre y Tritón de Neptuno, dominan la tabla bastante por encima del resto.

    «¿Quién fue el primero en observar las lunas de Júpiter?» – vueltaporeluniverso.com

  • Eclipse solar total del 8 de abril de 2024

    Eclipse solar total del 8 de abril de 2024

    Este lunes 8 de abril tendremos el primero de los eclipses solares de 2024, y tendrá a Norteamérica como espectadora de lujo. En este caso se tratará de uno del tipo total, donde la Luna se interpone entre el astro y el planeta Tierra, logrando bloquear por completo el disco solar en nuestro cielo.

    Escuchá «Movimientos terrestres y eclipses solares» – vueltaporeluniverso.com

    Quienes tendrán la suerte de apreciar esto serán quienes se encuentren en un pasillo que recorrerá México, Estados Unidos y Canadá. Desde esta franja se podrá observar el eclipse total por algunos minutos, en horarios de la tarde.

    La agencia espacial estadounidense, NASA, hará una cobertura especial de este evento con una transmisión en vivo desde su canal de YouTube, y también cuentan con un mapa interactivo en su web para poder seguir la sombra con más detalle.

    Desde el resto de Norteamérica y Centroamérica, incluyendo las islas caribeñas, se verá como un eclipse parcial. En esta infografía de Vuelta por el Universo te dejamos un mapa para que ubiques tu ciudad, y sepas de antemano qué porcentaje del Sol será bloqueado por la Luna.

    A 2024 aún le quedan dos eclipses por delante: primero uno lunar parcial, que será apreciable desde Sudamérica, África y algunas regiones de Centroamérica y Europa. El otro se dará el 2 de octubre y será solar anular, visible únicamente desde el cono sur: Chile, Argentina y Uruguay.

    Próximos eclipses hasta 2026 – vueltaporeluniverso.com

    ¡No mires al Sol sin protección!

    Por más que la Luna bloquee al Sol, nuestros ojos pueden sufrir daño si miramos directamente a la estrella, ni que hablar que si estamos usando instrumentos como binoculares o telescopios, pero también mirando a simple vista.

    Para esto es recomendable conseguir lentes oscuros para eclipses, que los reconocemos porque deben cumplir con el protocolo ISO 12312-2, o bien -más sencillo de conseguir- unos lentes de soldador de grado 14, mínimo.

    ¡Cuidá tu vista que quedan más eclipses por venir!

    Recomendaciones para observar eclipses solares – vueltaporeluniverso.com

  • Influencia del Sol durante el solsticio de diciembre

    Influencia del Sol durante el solsticio de diciembre

    Cuando en el primer episodio del pódcast de Vuelta por el Universo nos preguntamos por qué existían cuatro estaciones, el docente de astronomía y observador Daniel Fernández aseguraba que de todos los movimientos que realiza nuestro planeta en el espacio, «el que más relacionado está con el cambio de estaciones es la traslación (movimiento alrededor del Sol), pero no es la causante real sino que es la inclinación del eje de rotación de La Tierra».

    Nuestro eje de rotación no está perpendicular al plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, sino que está inclinado unos 23.5 grados. Esto hace que en una época del año el Sol influya con un ángulo de 90° sobre el hemisferio sur, en ese caso sobre la línea imaginaria llamada Trópico de Capricornio, y seis meses después haga lo propio en el norte sobre el Trópico de Cáncer.