Cometas: restos del Sistema Solar primitivo

«Los cometas son muy interesantes, son restos del Sistema Solar primitivo», asegura Raúl Salvo, director del Observatorio Astronómico de Montevideo. «Son cuerpos que fueron eyectados hacia afuera, algunos provienen del Cinturón Transneptuniano. Estos cometas son muy importantes porque tienen volátiles congelados, y presencia de agua. Muchos creen que estudiándolos vamos a descubrir compuestos prebióticos, y algunos hasta sospechan de que podría haber formas de vida».

Un 9 de febrero de 1986, la Tierra disfrutaba de ver una nueva pasada del cometa 1P/Halley. Es el cometa más importante de la historia documentada, con al menos treinta aproximaciones a nuestro planeta. Una de ellas ocurrió en 1758, tal como lo había anunciado el astrónomo británico Edmond Halley. Edmond, o Edmund, se apoyó en trabajos de Isaac Newton sobre gravitación universal para determinar que los cometas avistados en 1531 y 1067 eran el mismo, y que se lo volvería a ver en 1758. Lamentablemente Halley no llegó a ver cómo su cálculo se cumplía, ya que falleció unos dieciséis años antes de la pasada del cometa 1P. Desde entonces el cuerpo lleva el apellido del científico que calculó por primera vez la órbita de un cometa.

En pleno auge de la Dinastía Han, que rigió el territorio chino por casi cuatrocientos años, a partir del siglo II antes de Cristo, el historiador Sima Qian comenzó a escribir uno de los más grandes libros de historia occidental conocido. En él, documentó todo lo sucedido desde 2.500 años hacia atrás hasta ese momento. Y entre tantas cosas, dejó constancia del avistamiento de un cometa en mayo del año 240 antes de Cristo.

A mediados del siglo XIX, el francés Edouard Biot, estudioso de la cultura china, logró traducir este trabajo para poder así compartir el conocimiento con el mundo occidental. El británico John Russell Hind tomó estas escrituras y realizó sus cálculos para terminar comprobando que aquel cometa había sido efectivamente el Halley.

Cometas periódicos y no periódicos

«Como vienen desde los confines del Sistema Solar, los cometas pueden generar distintas órbitas. Algunas de ellas hacen que el cometa se acerca lo suficiente al Sol, no llegue a colisionar con él y se vuelva a alejar gracias a un impulso gravitatorio. Al alejarse se congela, cuando llega al punto más lejano de su órbita, y vuelve a acercarse al Sol. Hay otros cometas con órbitas abiertas, y pasan una vez cerca del Sol y luego se alejan para nunca más volver», explica Daniel Fernández, observador y docente del Observatorio Astronómico de Montevideo.

En 1995, Alan Hale y Thomas Bopp descubrieron, por separado, al cometa posteriormente nombrado Hale-Bopp. Estaba ubicado, en ese momento entre Júpiter y Saturno, acercándose al Sistema Solar interior. Su acercamiento fue un gran fenómeno popular entre 1996 y 1997, y duró 569 días a simple vista, lo que marcó un récord. Se estima que vuelva a pasar por este barrio en poco más de dos mil años.

En enero de 2021, el astrónomo estadounidense Gregory Leonard, detectó al cometa C/2021 A1 camino al Sistema Solar interno. En ese momento estaba llegando a la órbita de Saturno, y se calcula que para fines de 2021 será visible con ayuda de unos binoculares.

El 12 de enero de 2005 partió desde Cabo Cañaveral, el principal centro aeroespacial de Estados Unidos, una misión llamada «Deep Impact» (impacto profundo). Su objetivo fue impactar, precisamente, contra el cometa Tempel, y lo cumplió el 4 de julio. Chocó a una velocidad de 10 kilómetros por segundo, y dejó un cráter del tamaño de una cancha de fútbol. Así la NASA pudo investigar la composición de este cuerpo celeste y qué tenía bajo la superficie. Se esperaba que un cometa formado lejos del Sol tuviera mayor cantidad de hielo, pero no fue así: se encontró más polvo y menos hielo de lo proyectado.

Cuatro características importantes de los cometas, según Raúl Salvo:

  • Son reliquias del Sistema Solar primitivo: al estudiar un cometa, estamos estudiando material primitivo
  • Pueden tener formas de vida, y haberla traído a La Tierra
  • Pueden contener agua, y haberla traído a La Tierra
  • Son agentes de extinción, como sucedió con los dinosaurios

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