Un tránsito astronómico ocurre cuando un objeto celeste pasa por delante de otro más distante y bloquea una pequeña parte de su luz desde la perspectiva del observador. En el Sistema Solar pueden observarse, por ejemplo, tránsitos de Mercurio o Venus sobre el disco solar; en otras estrellas, los tránsitos de exoplanetas permiten descubrir y estudiar planetas.