¿Por qué tenemos cuatro estaciones en el año?

En el primer episodio de Vuelta por el Universo, Félix González -docente del Observatorio Astronómico de Montevideo (OAM)- mencionaba cuáles eran los cuatro movimientos que realiza nuestro planeta en el espacio: rotación, traslación, precesión y nutación.

Al darse la entrada del verano 2020/21 en el hemisferio sur, nos preguntamos cuál de esos movimientos favorecía el hecho de que tengamos distintas estaciones a lo largo del año.

«El que más relacionado está con el cambio de estaciones es la traslación, pero no es la causante real sino que es la inclinación del eje de rotación de La Tierra«, asegura Daniel Fernández -docente de astronomía en el OAM y observador en el Observatorio Astronómico de Los Molinos (OALM)- en el segundo episodio de nuestro podcast.

«Nuestro eje está inclinado respecto a la vertical de órbita unos 23 grados. Cuando estamos de un lado del Sol (en la traslación), en el hemisferio norte van a recibir los rayos solares de forma más directa que en el sur. Seis meses después, los rayos van a incidir más directamente sobre el otro hemisferio. Esto hace que se generen cambios de temperatura y en el ángulo con el que el Sol incide sobre la superficie terrestre», explicó.

Los equinoccios ocurren en marzo y setiembre de cada año, alrededor del día 21, y marcan el comienzo del otoño y la primavera, dependiendo de en cuál de los dos hemisferios nos encontremos.

En el caso de los solsticios, marcan los momentos en el año en que, desde nuestro punto de observadores terrestres, el Sol alcanza su menor o mayor altura, dando comienzo así al invierno en un hemisferio y al verano en el otro. Esto ocurre en junio y diciembre, también por el día 21. En el hemisferio sur, durante el solsticio de junio tenemos la noche más larga de año y en diciembre el día más largo.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Scroll to Top