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  • ¿Por qué Plutón ya no es un planeta?

    ¿Por qué Plutón ya no es un planeta?

    Durante décadas, Plutón fue considerado el noveno planeta del Sistema Solar. En 2006, esa clasificación cambió. La decisión no tuvo que ver con “sacarlo” arbitrariamente de la lista, sino con una nueva definición más precisa de qué significa ser un planeta.

    Qué define a un planeta

    Ese año, la Unión Astronómica Internacional estableció tres condiciones para clasificar un objeto como planeta. Debe orbitar alrededor del Sol, tener suficiente masa para que su gravedad le dé una forma aproximadamente esférica, y haber despejado su órbita de otros objetos de tamaño comparable.

    Los ocho planetas reconocidos, de Mercurio a Neptuno, cumplen estas tres condiciones. En particular, dominan gravitacionalmente su región del espacio, lo que significa que no comparten su órbita con otros cuerpos similares.

    «El más grande de los enanos» – episodio de nuestro pódcast

    Por qué Plutón dejó de ser un planeta

    Plutón cumple las dos primeras condiciones: orbita el Sol y tiene suficiente masa para ser casi esférico. Sin embargo, no cumple la tercera. Se encuentra en el Cinturón de Kuiper, una región más allá de Neptuno llena de objetos helados que comparten características similares.

    A diferencia de los planetas, Plutón no ha “limpiado” su órbita. Comparte su entorno con muchos otros cuerpos, lo que indica que no es gravitacionalmente dominante en esa zona. Por esta razón, fue reclasificado como planeta enano.

    Qué cambió realmente

    La reclasificación de Plutón no implica que haya perdido importancia. De hecho, forma parte de una categoría más amplia que incluye a otros objetos como Ceres, Eris, Haumea y Makemake. El cambio refleja un mejor entendimiento del Sistema Solar y la necesidad de ordenar una creciente cantidad de descubrimientos.

    Más que “perder” un planeta, lo que ocurrió fue una redefinición: pasamos de una lista histórica a una clasificación basada en criterios físicos claros.

    «Breve historia de Plutón» – infografía de Vuelta por el Universo

  • ¿Qué es un exoplaneta?

    ¿Qué es un exoplaneta?

    Qué es un exoplaneta y cómo se descubren

    Un exoplaneta es simplemente un planeta que orbita una estrella distinta del Sol. Es decir, un mundo que forma parte de otro sistema planetario. Aunque durante mucho tiempo solo se sospechaba su existencia, el primer descubrimiento confirmado alrededor de una estrella similar al Sol llegó en 1995. Desde entonces, las técnicas de observación han mejorado mucho y hoy conocemos miles.

    La mayoría de estos planetas no se observa directamente. En cambio, se detectan a partir de los efectos que producen en su estrella. Uno de los métodos más usados consiste en medir pequeñas caídas de brillo cuando el planeta pasa por delante de la estrella desde nuestro punto de vista. Otro método analiza cómo la gravedad del planeta hace que la estrella se mueva ligeramente.

    «El arte de los exoplanetas» (en inglés) – nasa.gov

    Mundos muy distintos al Sistema Solar

    Los exoplanetas descubiertos muestran una enorme diversidad. Algunos son gigantes gaseosos más grandes que Júpiter y orbitan muy cerca de su estrella, completando una vuelta en pocos días. Otros son mundos rocosos de tamaño similar a la Tierra. También se han encontrado planetas cubiertos de océanos, sistemas con varios planetas y configuraciones orbitales muy distintas a las que vemos en nuestro propio Sistema Solar.

    Uno de los grandes objetivos actuales de la astronomía es encontrar exoplanetas potencialmente habitables, es decir, mundos que se encuentren en una región alrededor de su estrella donde podría existir agua líquida en la superficie. Aunque todavía no se ha encontrado vida fuera de la Tierra, el estudio de estos planetas permite entender mejor cómo se forman los sistemas planetarios y cuán común podría ser la vida en el Universo.

    No tenemos imágenes reales de los exoplanetas, por eso se usan ilustraciones de artistas. Esta imagen es una representación de Kepler-186f, el primer exoplaneta del tamaño de la Tierra confirmado. (NASA Ames / SETI Institute / JPL-Caltech)

    Exoplanetas más cercanos a la Tierra

    Próxima Centauri b
    Orbita Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol.
    Distancia: 4,24 años luz.

    GJ 1061 c
    Orbita Gliese 1061, una estrella enana roja en la constelación del Reloj.
    Distancia: ≈12 años luz.

    YZ Ceti b
    Orbita YZ Ceti, una estrella enana roja cercana al Sistema Solar.
    Distancia: ≈12 años luz.

    «¿Qué es un año luz y para qué se usa?» – vueltaporeluniverso.com

  • ¿Qué es una estrella fugaz?

    ¿Qué es una estrella fugaz?

    Una estrella fugaz no es una estrella. Es el destello de luz que produce una partícula espacial, sea una roca, un metal o cualquier sólido, cuando entra a gran velocidad en la atmósfera terrestre y se calienta por fricción con el aire. Ese brillo dura apenas unos segundos. El objeto en sí suele ser diminuto, muchas veces del tamaño de un grano de arena.

    ¿Cómo diferenciar distintos cuerpos?

    La roca «flotando» en el espacio se llama meteoroide. Cuando entra en la atmósfera y genera el destello luminoso, hablamos de meteoro. Si una parte del objeto sobrevive al paso por la atmósfera y llega al suelo, entonces se convierte en meteorito. Y si el cuerpo es mucho más grande y orbita el Sol, se lo clasifica como asteroide.

    La luz que vemos no es el objeto “prendiéndose fuego” como suele creerse, sino el aire que se comprime y calienta a su alrededor debido a la enorme velocidad de entrada, que puede superar los 40.000 kilómetros por hora. La mayoría se desintegra por completo antes de llegar al suelo, lo que explica por qué ver una estrella fugaz es común, pero encontrar un meteorito es raro.

    Hoba es el meteorito más pesado descubierto. Pesa aproximadamente 60 toneladas, cayó hace 80.000 años y fue descubierto en Namibia en 1920.

    Cuando muchas de estas partículas entran en la atmósfera desde una misma región del cielo, hablamos de lluvias de meteoros, como las Perseidas o las Gemínidas. No son fenómenos aislados: suelen estar asociadas a restos de cometas que la Tierra atraviesa en su órbita.

    «¿De dónde vienen las lluvias de meteoros?» – infografía de Vuelta por el Universo

    Mirar una “estrella fugaz” no es presenciar algo extraordinario en términos astronómicos, pero sí es observar, en tiempo real, la interacción constante entre la Tierra y el material que circula por el Sistema Solar.

  • ¿Se puede ver la Estación Espacial desde Sudamérica?

    ¿Se puede ver la Estación Espacial desde Sudamérica?

    Sí, se puede ver, pero en determinados momentos y con cielo despejado. La Estación Espacial Internacional —EEI en español, ISS por sus siglas en inglés (International Space Station)— orbita la Tierra desde el año 1998. Es un laboratorio espacial construido de manera colaborativa por agencias como la NASA (Estados Unidos), Roscosmos (Rusia), ESA (Europa), JAXA (Japón) y CSA (Canadá). A bordo vive una tripulación rotativa, generalmente de entre tres y siete astronautas, provenientes de distintos países. No es un satélite automático: es una estación habitada de forma permanente desde el año 2000.

    Leer también: «Sputnik 1: el primer satélite artificial» – vueltaporeluniverso.com

    La EEI se encuentra a unos 400 kilómetros de altura y da una vuelta completa alrededor de la Tierra aproximadamente cada 90 minutos. Eso significa que pasa varias veces por encima de Sudamérica cada día. No siempre es visible, pero cuando su órbita coincide con el amanecer o el atardecer —y el cielo está lo suficientemente oscuro— puede verse como un punto muy brillante desplazándose de forma constante de un lado al otro del cielo. No parpadea como las estrellas ni titila como los aviones. Se mueve en línea recta y tarda apenas unos minutos en cruzar el firmamento.

    Es importante aclarar que la EEI no tiene luz propia. Lo que vemos es la luz del Sol reflejada en su estructura metálica y en sus grandes paneles solares. Por eso solo es visible poco después de la puesta del Sol o antes del amanecer: en esos momentos, nosotros estamos en la sombra de la Tierra, pero la estación todavía recibe luz solar en altura.

    Para saber exactamente cuándo será visible desde tu ciudad, una de las herramientas más útiles es el sitio Heavens Above.

    heavens-above.com contiene información sobre varios satélites y cómo observarlos

    Una vez que entres, deberás configurar tu ubicación (arriba a la derecha) para que los datos sean precisos.

    En la tabla verás varias columnas: Fecha indica el día del paso (clickeando en la fecha podrás ver un mapa estelar para ubicar la EEI); Magnitud (mag) señala el brillo aparente (cuanto más negativo el número, más brillante será); Inicio muestra la hora, la Alt. (altura en grados sobre el horizonte) y el Ac. (acimut, es decir, la dirección en el horizonte) en que aparece; Punto más alto marca el momento en que alcanza su mayor elevación en el cielo; y Fin indica dónde y a qué hora desaparece de la vista. El Tipo de paso describe si será un paso alto y brillante o uno más bajo y tenue. Con esos datos, basta con mirar en la dirección indicada unos minutos antes del horario señalado y seguir el recorrido. No se necesita telescopio ni equipo especial: a simple vista alcanza.

    La tabla donde se organiza toda la información importante (heavens-above.com)

    Escuchar episodio: «Galaxias, agujeros negros y viajes imposibles» – vueltaporeluniverso.com

  • ¿Qué es un año luz y para qué se usa?

    ¿Qué es un año luz y para qué se usa?

    Un año luz es una unidad de distancia. Aunque suene a tiempo, no mide cuánto dura algo, sino qué tan lejos está. En la Tierra usamos distintas formas de medir distancias: en la mayor parte del mundo el sistema métrico (metros, kilómetros), mientras que en países como el Reino Unido o Estados Unidos todavía se usan unidades del sistema imperial como millas. Son convenciones prácticas para nuestra escala cotidiana. Pero cuando salimos del planeta, los números empiezan a volverse poco manejables.

    Los satélites más grandes del Sistema Solar – infografía de Vuelta por el Universo

    ¿Por qué no usamos kilómetros en astronomía?

    Por ejemplo, la distancia promedio entre la Tierra y Plutón es de unos 5.900.000.000 kilómetros. Nueve ceros. Escribir y leer cifras así todo el tiempo no es práctico, y eso es solo dentro del Sistema Solar. Si miramos más lejos, las distancias crecen muchísimo más. Por eso en astronomía usamos unidades más grandes: una de ellas es el año luz, que equivale a la distancia que recorre la luz en un año viajando a unos 300.000 kilómetros por segundo. En números: aproximadamente 9.460.000.000.000 kilómetros.

    La luz viaja, en el vacío, a una velocidad de 299.792.458 metros por segundo.

    Mirando al pasado

    Hablar de luz no es casualidad. La luz tiene una velocidad finita, y eso significa que cuando miramos el cielo estamos viendo el pasado. Júpiter, por ejemplo, está a una distancia que hace que su luz tarde entre 30 y 50 minutos en llegar hasta nosotros, dependiendo de la posición relativa entre ambos planetas. No vemos a Júpiter «ahora», sino a Júpiter tal como era hace decenas de minutos.

    «Sistema Solar, nuestro barrio a gran escala» – escuchá este episodio del pódcast de Vuelta por el Universo

    Cuando miramos estrellas, el efecto es todavía más evidente. Si una estrella está a 100 años luz, la vemos como era hace 100 años. Esa es la verdadera potencia del concepto: un año luz no solo simplifica números enormes, también nos recuerda que observar el universo es, en parte, observar su historia.