Oriónidas, la lluvia de estrellas del Cometa Halley

Las Oriónidas alcanzarán su máximo entre el 21 y el 22 de octubre. Qué son, cómo se relacionan con el cometa Halley y cómo observarlas desde Uruguay.

Cada octubre, la Tierra atraviesa los restos del cometa Halley y pequeñas partículas entran en nuestra atmósfera, produciendo destellos luminosos. Son las Oriónidas, una lluvia de meteoros cuyo máximo de actividad será la noche del 21 al 22 de octubre de 2026. Desde Uruguay, las mejores oportunidades llegarán durante la madrugada, aunque la luz de la Luna dificultará ver los meteoros más débiles.

¿Qué es una lluvia de meteoros?

Una lluvia de meteoros ocurre cuando la Tierra cruza una corriente de partículas que dejó un cometa —o, en algunos casos, un asteroide— a lo largo de su órbita. Al ingresar a gran velocidad en la atmósfera, esos fragmentos producen los destellos que solemos llamar «estrellas fugaces». No son estrellas: la mayoría son partículas diminutas que se desintegran antes de llegar al suelo.

¿Qué son las lluvias de meteoros?

Los restos del cometa Halley

Las Oriónidas se originan en el material que libera el cometa 1P/Halley al aproximarse al Sol. El polvo y los pequeños fragmentos quedan repartidos a lo largo de su trayectoria; cada año, la Tierra atraviesa parte de esa corriente. El mismo cometa produce otra lluvia, las Eta Acuáridas, en mayo.

Halley tarda unos 76 años en completar una órbita. Su última aparición fue en 1986 y volverá a las proximidades del Sol en 2061. Para observar las Oriónidas no hace falta que el cometa esté cerca: alcanza con que la Tierra cruce los restos que dejó en el espacio.

Cuándo y cómo observarlas

Las Oriónidas estarán activas del 2 de octubre al 7 de noviembre y alcanzarán su máximo entre la noche del miércoles 21 y la madrugada del jueves 22. Bajo cielos oscuros pueden verse alrededor de 10 a 20 meteoros por hora, aunque la cifra real depende de las condiciones de observación.

Desde Uruguay, conviene buscar un lugar con poca iluminación artificial y observar durante las horas previas al amanecer. La Luna estará bastante iluminada y puede ocultar los meteoros más débiles; la ventana más favorable será después de su puesta, si ocurre antes del crepúsculo.

Los meteoros parecen provenir de un punto de la constelación de Orión llamado radiante, que desde el hemisferio sur se eleva hacia el noreste. Pero no hace falta mirar directamente hacia allí: pueden aparecer en cualquier zona del cielo y suelen distinguirse mejor a cierta distancia del radiante. No necesitás telescopio ni binoculares. Dejá que tus ojos se adapten a la oscuridad durante 20 a 30 minutos y evitá las pantallas brillantes.

Qué podemos esperar

Las partículas de las Oriónidas ingresan en la atmósfera a unos 66 kilómetros por segundo. Algunas dejan estelas luminosas y, ocasionalmente, aparecen bólidos: meteoros especialmente brillantes. Sin embargo, la lluvia no ofrece un desfile continuo de destellos; puede haber intervalos largos entre uno y otro.

Un cielo despejado y oscuro, paciencia y un buen lugar para observar son el mejor equipo. La Tierra vuelve a cruzar cada año este rastro del cometa Halley, aunque cada meteoro que vemos sea un fragmento distinto.

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